lunes, 15 de diciembre de 2008

Ya podemos estar en paz

Te estoy buscando en la oscuridad; debajo de aquellas estrellas que palidecen en este día tan triste, mi corazón se ha marchado mientras yo permanezco aquí, aturdido en el silencio, donde la vida pasa como un espejismo ante mis ojos, te estoy esperando en pie, al borde de la cordura donde todo lo que siento atraviesa por el vacío de tus ojos; nunca entenderás mi dolor verdad?

Hay días en los que forcejeo contra el tiempo y sus nubes invisibles, salpicando la tierra con sus gotas de tristeza, miro al cielo con sus estrellas inmortales, la luna con su pálido rostro asomándose como un fantasma por mi ventana; me siento tan perdido frente a ti, caigo de rodillas y recuerdo aquellos tiempos en los que juntos… perdóname, lo cierto es que quizás no se decir adiós

Se que en algún punto de la madeja la vida debe concluir, pronto los ángeles han de venir por mi, y han de cerrar mis ojos hoy marchitos, donde la tierra ah de consumir mi cuerpo y el tiempo mi memoria, todo es tan triste, la vida empezó entre llantos y lagrimas y el destino no ah sido tan distinto…. Lo único cierto es que quizás ahora, ya podemos estar en paz.

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